10 dic. 2010

Last Sacrifice de Richelle Mead

 Hace dos minutos que acabo de terminarlo, y como imaginaréis aún no me hago a la idea: Vampire Academy ha llegado a su fin. No voy a decir nada del libro, no voy a spoilear nada de nada, porque, al igual que con Sinsajo, este es un libro que hay que disfrutar al 100%  sin saber nada de él, salvo lo necesario.

Han sido seis libros de incansable trama, seis libros en los que ha habido amor, muerte, acción e intrigas políticas; secretos  guardados, otros desvelados, y muchos personajes querido e inolvidables. Hacía mucho, mucho tiempo, que no me encontraba con un final que me llenara tan plenamente, y que me hiciera pensar que esto no va a ser un adiós a las aventuras de la señorita Hathaway, sino un hola a un nuevo comienzo, un luego te veo que me ha dejado una sonrisa bobalicona en la boca y casi me ha hecho llorar.

En estos últimos dos años he crecido con Rose, he vivio con Rose y casi he sentido todo lo que sentía Rose. Puede que lleguen muchos libros que me gusten, muchas sagas que adore, pero creo que Vampire Academy será inigualable, pase lo que pase, y nadie ni nada ocupará nunca su lugar.

¿Qué nos encontraremos en Las Sacrifice? Hay, como no podía ser de otra forma, misterio, intrigas, peleas, conflictos personales, corazones rotos, corazones restaurados y amor; amor por la amistad, por un amante, por un amigo. Amor por lo que haces y por tus principios.

Me ha gustado todo de Last Sacrifice. TODO. Desde la primera palabra hasta la última, pasando por los momentos de tensión sexual o los enfrentamientos cara a cara. Ha sido un largo recorrido, pero lo he andado a gusto y sin ningún tipo de queja. He amado a Rose, he admirado a Lissa, me he reído con ASdrian y me siento orgullosa de Christian.

Y aquí estoy dispuesta como una auténtica damphir a librar nuevas batallas y nuevas guerras, renaciendo entre las cenizas para leer el futuro incierto de nuestros personajes favoritos (mis personajes favoritos) en esos spin off llamados Blood Lines que tan intrigada me tienen.

No sé lo que me espera, no sé lo que vendra, si será bueno, malo o peor. Pero confío en Richelle Mead, confío en esos maravillosos secundarios que me han hecho reír, llorar y hasta gritar en algunas situaciones. Que me han hecho pasar ratos inolvidables, lleno de frases para recordar y momentos casi míticos.

Nota:



Como dice mi amiga Rose: No sé lo que vendrá, pero seguro que será bueno.

Y ahora, después de esta no-reseña, un apunte, ¿mi candidatos a los spin off? Tengo algunos, aunque no todos, pero por si coincidimos, aquí van...

- Christian

- Sydney

- Eddie

- Jill

- Adrian (que me da que tendrá que ver mucho con Jill, no sé yo)

- Mia

Y ahora, os dejo, pero siempre con un último grito: TEAM ADRIAN!

¡Nos leemos!

3 comentarios:

Selene dijo...

ayyyyyyy, que va aun me estoy recuperando del libro de la serie no puedo escribir nada coherente.

Mis respetos para Adrian y espero verlo el próximo año, cada vez me gusta mas.

Besos

TEAM DIMITRI

Shashira dijo...

Selene, créeme, si no lo vemos, me ofrezco voluntaria para ir a secuestrar a Mead XDDD

barnsdale11 dijo...

Tacha a Christian, porque está demasiado unido a Lissa, y tus candidatos son exactamente los mismos que los míos ^^

Adrian tuvo un final demasiado parecido al de Gale como para no merecer un segundo intento. Rose incluso se lo vaticinó a medias.

Está claro que tenemos que ver a Jill en su nuevo papel.

Que Eddie fue otro cabo suelto al final de Last Sacrifice.

Y Sydney fue confirmada ya por nuestra Richelle ^^

Eso me deja con Mia descolgada, supongo, pero aunque eso me dé mucha (muchísima!!!) pena, es la última que no tiene su historia a medio completar a estas alturas.