5 may. 2011

Cómo ser lo más de Nueva York de Lauren Weisberger

A muchos no os sonará el nombre de esta mujer, y mucho menos del libro que vamos a tratar, pero si os digo que esta es la autora de "El diablo viste de Prada", libro que tuvo su versión cinematográfica y que contó con Anne Hathaway como protagonista junto a Meryl Streep, supongo que la cosa cambia, ¿verdad? Weisberger es, en la acutalidad, una de las autoras más reconocidas en el panorama literario estadounidenses, más concretamente en el género chik-lit, por ello no es de extrañar que sus novelas se vendan como churros y, como en el caso de "El diablo..." llegue a la gran pantalla. Otra cosa es, como siempre, que esté a la altura de su éxito.


Sinopsis:

No, la vida de Bette Robinson no era del todo mala. Veintiséis años, un buen apartamento en Manhattan y, en breve, posible asociada en el banco de inversiones donde trabaja con su mejor amiga. Por eso, cuando decide dejar su trabajo como la chcia impulsiva que nunca ha sido, no tiene ni idea de qué hará después. Durante meses su única ocupación es pasear a su perro por Murray Hill, un barrio que no se caracteriza precisamente por su glamour. Y en esas estaba cuando conoció a Kelly, directora de una famosa agencia de relaciones públicas, para la que ahora trabaja. Nada complicado, esencialmente ver y dejarse ver en todas las salas VIP de los clubes nocturnos más exclusivos de la ciudad. Lo único que ha necesitado es evitar la cara de pasmada que se le ponía al ver rostros famosos, Amercian Express negras, botellas mágnum de champán Cristal, o paparazzis.
No, la vida de Bette Robinson tampoco ahora es mala. pero todo, es suceptible de empeorar, pues acaba de convertirse en uno de los personajes asiduos de una columna periodística dedicada al famoseo. Y se ha dado cuenta de que la líea entre su vida profesional y su vida privada es... invisible. Y Bette se pregunta si es aquí donde deseaba llegar realmente...

Debido a que fue criada en una familia hippie que vive estancada en la década de los sesenta, Bette siempre ha soñado con ser una chica normal, y lo ha conseguido: Trabaja en un banco, vive en Nueva York, y a pesar de ello su vida social se resume en un par de paseos diarios a su yorkshire, visitas a su tío gay y quedar con sus dos mejores amigos para tomar algo en una tasca de mala muerte.

Pero esta amante de las novelas románticas decide cambiar su rumbo cuando deja su trabajo de media vida y decide meterse a relaciones públicas. Kelly & Company es una empresa dedicada a organizar fiestas para la gente más exclusiva de la gran manzana, como políticos, nuevos ricos, actores o cantantes. De permanecer sentada en su escritorio y embutida en un sobrio traje de ejecutiva durante dieciséis horas, Bette se las tiene que ingeniar para sobrevivir durante la noche a fiestas interminables, tacones de quince centímetros, famosos exigentes y trajes Gucci.

La vida profesional de Bette parece haberse encauzado definitivamente, pero cuando ésta se ve mezclada en líos amorosos inexistentes, y su vida privada aparece publicada en el papel couché, las dudas empiezan a surgir... y es que la delgada línea de la privacidad y la profesionalidad, acaba de ser sobrepasada.


Esta novela, que si no me equivoco es posterior a "El Diablo viste de Prada", viene a seguir, sino la misma línea argumentativa, al menos las mismas preguntas que viene a contestar en su anterior novela. En definitiva y sin tantos rodeos, Cómo ser lo más de Nueva York viene a ser lo que comúnmente se conoce como "tirar de la fórmula mágica": una chica más bien sosilla que pasa a ser de lo más chic debido a su trabajo, la vida privada que viene a peligrar por este, y por último la gran pregunta, ¿sacrificar todo por tu trabajo o dejar éste y continuar con tu vida?

Bien cierto es que hay algunos géneros en los que se puede innovar, pero las novelas chik-lit no son claramente un gran ejemplo, porque todas tienden a caer en los mismos tópicos. Eso es algo que hay que tener en cuenta al leer este tipo de libros, y ojo, no digo que sea malo, sino que para valorarlos justamente hay que tenerlo en cuenta. Una novela chik lit no está hecha para crear una trama enrevesada, o tener acción por doquier, sino para divertirte un rato con su humor ácido y pasar un par de horas inmersa en vidas ajenas. A veces cumple su cometido, como en este caso, y otras no, pero qué le vamos a hacer, las cosas son así.

Como ser lo más de Nueva York es una comedia divertida, ligera a ratos, y en otros momentos aburrida, pero lo que no se puede negar es que te abre las puertas del mundo del famoseo como pocos libros lo hacen. Ese es un gran punto a su favor, sobretodo porque aparecen muchos personajes conocidos del mundo de la prensa rosa internacional, como Hugh Hefner, Lindsay Lohan, Gwyneth Paltrow etc. Pero también te da a concoer el lado amargo de la fama, las mentiras que se llegan a publicar tan solo para conseguir algo de popularidad, así como los vicios y caprichos de la gente acomodada. El punto original es que todo esté visto desde la perspectiva de un relaciones públicas, cómo organizan las fiestas, las agendas, el trabajo diario. Puede que quizá no sea del todo realista, pero si te crees la mitad de la mitad, tiene que ser un mundo fascinante y estresante a partes iguales.

La gran pega que le veo a este libro no son los tópicos, ni que sea parecido a otra obra de la autora, sino que, en mi opinión, Weisberger tiende a exagerar las situaciones, haciendo de un tema controvertido algo poco creíble. Por ejemplo, hay una escena en la que se reparte droga (pastillas) como si fuera un mercadillo. No digo que no suceda, simplemente que el modo de exponerlo la autora, como aquel que va a la compra y en vez de pedir lenguado pide prozac, es exagerar. Lo mismo le sucede con los personajes, ya que todos ellos representan el campo radical dentro de sus características. la mala es malísima, el republicano es republicanísimo y la buena es buenísima. Eso sí, hay escenas que me han arrancado una sonrisa mientras la leía, porque no se puede negar que la ironia abunda y que la novela esta muy bien escrita.


Tampoco ha sido de gran ayuda que la protagonista no me haya caído en gracia. Bette es en muchos casos muy insegura, y parece que va por la vida dando tumbos como un borracho en busca de un hueco donde dejarse caer. De hecho, ella no elije trabajar en Kelly & Company, sino que es su tío Will el que se lo consigue. Cosa curiosa. Los mismo sucede cuando llega a la escena el playboy de turno que quiere ligársela, o lo que sucede a su alrededor. Tienes la sensación de que te lo cuenta, pero que no está allí. Una mera espectadora de su propia vida, lo visto de otro modo es bastante deprimente, pero bueno. 


Como no podía ser de otro modo en este tipo de novelas, hay un chico especial, y su nombre en este caso, es Sammy, que en mi opinión es poco afortunado, primero porque no veo yo que a un tipo de casi dos metros de alto y dos de ancho le vaya ese nombre. Es como... no sé, si a Edward Cullen le llamaran Eddie. También me resultó raro porque el perro de mi vecino inglés se llama Sammy, y cada vez que salía a colación yo ya me imaginaba a ese pedazo de mastín que vive en el tercero. Cosas que pasan. El caso es que Sammy es un personaje que podría haber dado más juego del que ha dado, porque sale bastante, pero no tiene mucho protagonismo, y además, hacia el final el tío que antes creías interesante resulta que es, como dirían mis amigos, un poco tonto-polla, que no es otra cosa que ser un poco más que tonto pero sin llegar a gilipollas.

Como ya dije, el ritmo es un poco montaña rusa, porque al principio es bastante aceptable, pero luego va decayendo a pasos agigantados, para llegar a un final que no es que sea soso, sino malo de cojones. Porque no hay cosa que me fastidie más que un final feliz precipitado que te deja más lagunas mentales que las de Forest Gump después de haberte tragado como cuatrocientas páginas de dimes y diretes.

Nota:

Como ser lo más de Nueva York es el típico libro chik lit ideal para entretenerte, capaz de arrancarte alguna que otra sonrisa en determinados momentos. Una novela llena de tópicos, con una protagonista un poco insulsa y unos secundarios un tanto exagerados, que pese a ello son soportables. Ideal para los amantes del chik lit o que no tienen anda qué leer, pero no tanto para aquellos que quieren introducirse en el género. Sinceramente, los hay mucho mejores. 

Como ser lo más de Nueva York se publicó en 2008 por Debolsillo y su precio es de 8.95 euros. No tiene continuación, así que no os asustéis demasiado.

Y nada más por mi parte.


¡Nos leemos! 

4 comentarios:

DuckDreams dijo...

¡¡Holaaa!!¡¡ME ENCANTAN TUS CRITICAS!! xD y oye, me gustaría mucho ponerme en contacto contigo :3

Tatty dijo...

Lo acabaré leyendo porque he leído los anteriores de esta autora y me gusta bastante, aunque mi favorito es El diablo viste de Prada. Besos

Lana Drown dijo...

Pues... no soy fan del Chick Lit, y aunque la sinopsis me había llamado la atención, lo que has comentado de que la autora exagera situaciones y demás, me ha vuelto a poner los pies en la tierra recordándome que este tipo de libros no son para mí, jajaja.

¡Gracias por la información!

Anónimo dijo...

Hola hola!
Muy buenas tus críticas. Actualmente estoy leyendo este libro. Me gusta el "género". ¿Has leído "Rubias de Nueva York", de Kathleen Flynn-Hui?
Está muy lindo, me gustaría saber qué opinas de él, porque me agradan tus críticas literarias.
Nancy