21 nov. 2009

Fade Out de Rachel Caine


Me he llevado dos días dudando si colgar o no esta reseña, y el porqué principal es que me considero una fiel seguidora de la saga y me duele en el alma tener que criticarla tan duramente. Pero luego de pensarlo detenidamente, he llegado a la conclusión de que si puedo hacerlo con libros de otros autores, por mucho que me guste, también debo hacerlo con éste. Sé que puede sonar muy dramático, pero no tenéis ni idea de lo mal que me sabe hacerle esto a la saga de Morgaville.

En fin, allá vamos.

Sinopsis extraída de librosintinta.blogspot.com:

Sin el malvado vampiro Bishop gobernando la ciudad de Morganville, los vampiros residentes han cedido ante la población humana. Con su nueva retomada libertad, Claire Danvers y sus amigos casi empiezan a sentirse cómodos de nuevo. Ahora Claire puede concentrarse en sus estudios, y su amiga Eve se une a la compañía local de teatro.

Pero cuando uno de sus compañeros de reparto desaparece después de trabajar en un documental, Eve se teme lo peor.

Claire y Eve pronto se dan cuenta de cual era el tema del documental, cuyo tema eran los vampiros en si mismos, y que es mucho mas importante - y mucho mas peligroso - de lo que cualquiera sospechaba.


Después de haber quitado a Bishop de en medio y la muerte de Sam, las cosas en Morganville parecen volver relativamente a la normalidad: Michael se hace un hueco como artista local, Eve consigue un papel en la obra de teatro del pueblo, Shane trabaja en un restaurante y Claire continúa con sus estudios y siendo la ayudante de Myrnin.

Pese a todo, las cosas se trastocan un poco el día que Eve conoce a su compañera en la obra. Kim, que así se llama, es una gótica que se gana la vida vendiendo cuadros por la red. Aparte, trabaja para los vampiros recabando información de cada uno de ellos a través de un documental. Si a ello le sumamos que fue un rollete de nuestro Shane, que ahora es novio de Claire, es evidente que Claire cada vez que la vea desee tirarle de los pelos.

Todo sería dentro del todo normal si no fuera porque un día Kim desaparece, y con este hecho, sale a la luz secretos, los cuales no sólo ponen en peligro la vida de Kim, sino de todo Morganville.

Decepcionante.

Después de seis libros, un argumento enrevesado, y tenerme más de medio año esperando su continuación, Caine me quiere hacer pasar por el aro de lo fantástico un libro aburrido, sin acción y que no tiene absolutamente nada que ver con los anteriores.

Para empezar, el libro no cuenta nada nuevo, exceptuando el nuevo personaje: Kim. Prácticamente el libro gira entorno a ella, a sus secretos, a su amor por Shane, la impasibilidad de éste y los celos de Claire. Desde que empiezas hasta que lo terminas es un Kim esto, Kim lo otro, Kim, Kim, Kim. Lo juro, aborrecí el personaje en la primeras veinte páginas. Lo mejor de la trama es Ada y sus maldades, ¡Ada soy tu fan número uno!

Y ya que estamos una pregunta existencial que tengo, ¿se puede saber qué importante puede ser una maldita obra de teatro para que se la nombre tooooooooooodo el santo día? Mucho me equivocaría si los tiros del octavo libro no fueran directos hacia dicha obra de teatro dónde participan vampiros y humanos, pero bueno, son mis conjeturaciones.

Por cierto, ¿alguien vio la acción por algún lado? ¡No sucede nada! Morganville, pueblo donde no puedes andar de noche, donde los vampiros hacen pactos con los humanos, donde hay que llevar pulseras de identificación, resulta que se ha vuelto, de la noche a la mañana en un pueblo happy. Creo que exceptuando un par de escenas con Myrnin, y ese vampiro loco... el libro no tiene nada de acción, fiuuu, se esfumó por el camino, se convirtió en un halo transparente.

¿Los protagonistas?¿Dónde quedaron esos fantásticos protas con ideas ingeniosas? ¡Nada, no queda nada de ellos en éste libro! Los únicos personajes destacables son Amelie -magnífica como siempre-, Mónica -que aparece pocas veces, pero cuando lo hace es memorable- y Myrnin -lo siento, me ha ganado sus zapatillas de conejo rosa-. El resto, están como suelen estar: Claire Mary Sue, Michael el buenazo, Eve histérica y Shane de chulo. Además, Eve no sé qué mierda le ha pasado en este libro: prácticamente ha sidoo poseída por el espíritu del "no tengo personalidad". Se lleva cien de las casi doscientas páginas del libro lamiendo el trasero de Kim, alabando a Kim, vociferando a los cuatro vientos lo chic que es Kim.

¡Argh!

Es que mientras leía Fade Out, era como si estuviera leyendo relleno y más relleno en la trama. Doscientas páginas casi que se podían haber resumido en cien fácilmente. Muy decepcionante y lo peor de todo es que amo esta saga con todo mi corazón, pero cuando algo está mal hecho está mal hecho y hay que admitirlo.

Me encantaría saber qué opináis sobre este libro, y quñe esperanzas habéis puestos en los próximos, para ver si coincidimos o somos más bien contrapuestos.

No tengo más que decir, sólo pongo mis esperanzas en que la próxima entrega sea mucho mejor. Y nada, sigo leyendo Rivales de Anna Godbersen, que de momento, también es un coñazo -como Latidos, ya que estamos-.

¡Nos leemos!

3 comentarios:

Beleth dijo...

Yo tambien tuve que poner un comentario negativo en su dia :/ la verdad es que de los libros de la saga es el que menos me ha gustado ^^U mas vale que la autora se saque algo interesante para Kiss of death...

Shashira dijo...

¡Sí lo sé! El caso es que cuando la leí pensé: Bueno, no puede ser tan malo. Pero cuando terminé de leer recapacité y dije: Oh, sí, es malo y aún peor.

Como bien dices, sólo espero que el octavo traiga aires nuevos, porque un fallo se lo permito, un segundo ya me cuesta más.

barnsdale11 dijo...

A mí también me ha decepcionado horrorosamente!!!!!

Y estoy de acuerdo contigo: en la trama no pasa ABSOLUTAMENTE nada, los personajes han perdido la chispa...

¿Dónde están escenas de terror como esas en las que aparecía Myrnin por primera vez en Midnight Alley? ¿Dónde está la acción de Lord of Misrule, dónde está el sentimiento de fatalidad de Carpe Corpus? Lo sé, me estoy poniendo muy filosófica, pero es cierto. Los vampiros de Fade Out parecen disfraces de Halloween de una tienda de gominolas.

Si no sabía qué más escribir, más le valdría a Rachel Caine haber dejado la serie en el 6º libro. Que era un final muy cerrado para la trama y muy decente.