26 nov. 2010

Tempus Fugit de Javier Ruescas

Javier Ruescas es un veinteañero español al que la mayoría conoceréis por Cuentos de Bereth, trilogía que está publicando la editorial Versátil y de la que podéis leer la reseña que hice del primer libro pinchando aquí. Pero hoy no os voy a hablar de Cuentos de Bereth (de la cual tengo que hacer la reseña del segundo libro, por cierto) sino de Tempus Fugit, libro que Javier ha publicado con Alfaguara hace escasamente unos meses. Me lo compré este verano, junto con Tres Deseos y Besar a un Ángel, pero entre una cosa y otra, como siempre me pasa, se me olvidó hacer la reseña. Sin embargo, esto de estar sin Internet tiene sus ventajas, así que cogí Tempus Fugit de nuevo y lo releí. Ahora que lo tengo más fresco, creo que ha llegado la hora de hacerle un hueco en el blog.

Enjoy!

Sinopsis:


El mundo tal y como lo conocemos ya no existe. Una temible Plaga ha dejado en coma a numerosos adolescentes y la empresa Tempus Fugit se alza como la gran salvadora gracias a sus cabinas de teleporte. En esta situación las vidas de tres jóvenes se cruzarán sin motivo aparente, pero con un destino común.


Un muchacho de otra época que sólo desea regresar a su mundo, una joven sin pasado y un ladrón de futuros intentarán comprender quiénes son y cuál es su misión antes de que el amor los arrastre y su tiempo se agote.


¿Lo has leído? Bien, pues ahora quédate con los detalles y yo te explicaré el resto, para que entendamos dónde encajan las lagunas.

Dejemos nuestra mente vagar hasta ese futuro incierto que más de un autor se ha atrevido a plasmar en papel. El mundo ha cambiando cual pokémon. Debido a una inundación, la tierra ha sido tragada en gran parte por el mar, y no hay hueco donde vivir. Para ahorrar espacio, la gente utiliza los teleportes, unas cabinas creadas por la empresa Tempus Fugit que te trasladan de un lugar a otro sin tener que andar ni utilizar las carreteras o transporte alguno. Más rápido, económico, y menos contaminante.

La historia da comienzo con Pablo, un joven que vive en la España antigua, esa en la que mencionas la palabra coche y no saben de lo que hablas, para daros un ejemplo. Un día, sin previo aviso, aparece un encapuchado en su casa, hace salir una luz, y deja a su madre inconsciente. Pablo persigue al individuo hasta el bosque, donde el susodicho abre un agujero en el cual Pablo se cuela... y aparece en el futuro.

Ahora centrémonos en la otra parte, es decir, en la femenina. Hanna, una jovencita algo estrafalaria con pintas de haber salido de una peli de Tim Burton, no sabe qué ocurre cuando un chico de su edad sale de la nada y se da de bruces con ella. Pablo, que así se llama el misterioso visitante, asegura que viene del pasado, y que ha ido a parar a Nuevomundo siguiendo a un encapuchado que ha dejado inconsciente a su madre. Con la ayuda de Hanna, ambos intentarás llegar a la verdad.

Pasemos ahora a Kleid, el tercero en discordia. Kleid es un adolescente mitad humano mitad robot, que trabaja en secreto para Tempus Fugit robando las Esencias de las personas... lo que hace que los deje en un estado de alelamiento permanente (porque no hay otra manera de decirlo, la verdad). La vida de Kleid es como la de un soldado: Objetivo, desarrollo, y plan concluido. Esto cambia cuando su jefe le hace saber de una chica estrambótica que anda por Nuevomundo con un chico venido del pasado, y que tiene que dar con ellos inmediatamente. Las cosas, sin embargo, no serán tan sencillas.

¿Qué esconde Tempus Fugit? ¿Quién está detrás de esos casos en los que los seres humanos son invadidos por La Plaga (nombre que se le da al estado alelado)? ¿Interesado en saber el final? Pues en la librería más cercana tienes la solución.

Y hechas ya las presentaciones, pasemos al quid.

Javier Ruescas hace alarde de todo su arsenal imaginativo creando un mundo que bien podría ser el futuro que nos espera. Tempus Fugit es una historia, ante todo, original, con una trama que te mantiene enganchado hasta el final y una puesta en escena que deja en entredicho a aquellos que creyeron que Ruescas no tenía futuro en el mundo de las letras. Porque lo tiene. Punto.

Tempus Fugit encierra tres historias diferentes, entretejidas a la perfección que hacen que el libro sea un auténtico torbellino de misterios, sorpresas, y algún que otro giro de tuerca. También tiene, a su modo, una reinvidicación a que cuidemos nuestro planeta, aunque esta queda en un segundo plano, más bien como mensaje subliminal. También cabe destacar que Javier Ruescas ha mejorado como escritor. Este libro no tiene nada que ver con Cuentos de Bereth, absolutamente nada, y tal vez por ello hemos conocido otra faceta de Ruescas como escritor. Mientras leía, veía descripciones más detalladas, diálogos más centrados en la trama, y ante todo una imaginación desbordante a la hora de crear los teleportes. En definitiva, me ha parecido un libro más maduro.

Había viajado al futuro. Y ahora estaba en su mano intentar que todo aquello fuera diferente

Sin embargo, y pese a todo, Tempus Fugit no está exento de fallos. El personaje de Pablo es insustancial dentro de la obra y el ¿romance? entre él y Hanna, por mucho empeño que le ponga el autor, no cuadra dentro de la historia. Además, todo sucede muy rápido: Un día son colegas unidos por una causa común, y al siguiente están besándose. Kleid me gusta como personaje, pero a veces no le encuentro sentido a lo que hace, y Hanna, bueno, Hanna es lo más de lo más. Este personaje es el mejor de la historia, sin duda. 

Luego están las descripciones. Ruescas tira mucho a describir las situaciones, pero no tanto los sentimientos, de ahí que tal vez no le encuentre sentido a la repentina atracción entre Hanna y Pablo. Si hubiera dado un poco más de cancha en este campo, otro gallo cantaría, como dicen en mi tierra. Otra cosa que no me ha gustado es el tirmo, ya que al principio el libro se me hizo muy pesado (las dos veces que lo he leído me ha sucedido lo mismo) y tienen que pasar decenas de páginas para que te adentres lo suficiente como para engancharte del modo en que lo hace, y al final ya no puedes parar.


En definitiva, Tempus Fugit es una novela corta, con un ritmo repleto de altibajos, pero llena de suspense y originalidad. Un giro de tuerca en el que el escritor se maneja como le da la gana, sin demejorar una trama que bien podría llevarse al cine.


Nota:

Tempus Fugit salió a la venta en Mayo de este año, y lo podéis encontrar en cualquier librería a un módico precio de 14.95 euros. Al ser autoconclusivo, cosa extraña estos días, vale la pena gastarse el dinero, ya que no hay que esperar un segundo volumen ni nada.

Y eso es todo amigos, como dirían los Looney Tunes.

¡Nos leemos!

6 comentarios:

Lord SinNombre dijo...

Pues no lo he visto por ahí todavía... ni éste, ni la mitad de libros sobre los que hablas. Espero que pronto lleguen a la librería que frecuento. Porque la mayoría de lo que veo por aquí me interesa.

Un saludo.

Javier Ruescas dijo...

¡Muchas gracias, Shashira!

Me apunto lo que comentas para novelas posteriores y muchas gracias por esa notaza que le has dado, jeje...

Un saludo,
Javier

Liz dijo...

:D Tengo muchas ganas de leerlo!!!

Un abrazo!

Leyna dijo...

Lo tengo en la estantería, a ver cuando lo saco y lo leo XD

¡Saludos! ;)

ifigenia dijo...

Completamente de acuerdo en casi todo, xDD. Para mí el mejor personaje es Kleid, le veo una evolución a lo largo de la novela, Hanna no me disgusta, pero...

Y no estuve nada contenta con el final, tanto esperar para saber más de Omega y al final no acabé sabiendo nada de nada ¬¬

Selene dijo...

Pronto caerá en mis manos. Viene cruzando el océano