Como muchos sabéis este libro está en mis manos desde Enero, y os aseguro que tenía pensado hacer la reseña, pero siempre la dejaba apartada para hacer la de otro libro. Es exactamente lo mismo que me pasa con Cry Wolf de Patricia Briggs, Mordiscos de Amor de Michelle Rowen y Dulce Veneno de Maria V. Snyder. No es que me haya disgustado el libro, es simplemente que nunca encontraba el momento adecuado. Ahora es diferente, porque estoy terminándome la segunda parte que hace poco su autor, Javier Ruescas, lanzó al mercado. Y tengo tantas ganas de hacer la reseña de La Maldición de las Musas que debo hacer obligatoria y gustosamente la de la primera, sino no os vais a enterar de lo que va la cosa. Dadas ya las explicaciones y rollete pertinente, mejor empezar con la sinopsis, ¿no?
Sinopsis:
Una joven inconformista...
Un príncipe valeroso...
Dos reinos en guerra...
Una maldición olvidada...
Y una chispa de...
electricidad.
¿A que estáis un tanto perdidos? Es que la sinopsis se las trae también, pero aquí está servidora para haceros un pequeño resumen: Duna es una joven de diecisiete años rebelde, inconformista y un tanto deslenguada que vive con Ayanabia Azuladea, su madre adoptiva desde que compró a Duna siendo una niña en el mercado de esclavos; también convive con Cinthia, sobrina de ésta y mejor amiga de nuestra protagonista. Un día en el colegio del Este, Duna mantiene un rifirafe con una de sus profesoras, y ésta la expulsa indefinidamente de la escuela. Pero como la suerte parece sonreírle, después de exponer ante un consejo los problemas profesora-alumna, uno de los jueces determina que Duna deje la escuela para ir a trabajar al Palacio Real de Bereth. Allí conocerá a Adhárel, príncipe heredero de Bereth, un joven veinteañero honesto, altivo y guapo que carga sobre sus hombros la responsabilidad de elegir si Bereth va o no a la guerra contra Belmont.
Y entre conflictos internos, conspiraciones, poemas y una más que probable guerra, hacen aparición dos cosas importantes: Una maldición misteriosa, y un dragón que asola los bosques de Bereth matando a lugareños...
Cuando llegó a mis manos este libro no me hizo especial ilusión. Había leído críticas muy dispares, y la poca información con la que me topé no me llegó a convencer -por ejemplo, hubo una web donde seguidores de la trilogía se veían insultados y ahí me entró yuyu- así que me dejé llevar por los prejuicios y no le di importancia. Craso error, porque con este primer volumen lo único que Javier Ruescas me ha enseñado es que aún es posible leer un cuento original, fresco y en condiciones sin recurrir a Perrault o los hermano Grimm. Y hablo de CUENTOS no de novelas ñoñas.
Personalmente he disfrutado de este libro, y quizá es porque esperaba poco de él y me sorprendió encontrarme con una trama donde los enredos son los verdaderos protagonistas. Cierto es que la relación de Duna y Adhárel son una baza para engancharte al libro, pero a mí lo que más me ha tenido en vilo han sido los múltiples líos que se iban encontrando los protas y demás elenco conforme avanzas en la trama. Porque sí, hay que admitir que tanto Duna como Adhárel cumplen con sus papeles un tanto estereotipados de buenos buenísimos de los libros, que los malos son malvados porque sí y que Ruescas mete la pata en los dos o tres primeros capítulos totalmente soporíferos del libro. Pero pasado el bache la historia promete, el ritmo es constante aunque al final de la primera parte del libro flojea un poco. Hay líos por todos lados, personajes misteriosos, y aunque algunos son más previsibles que otros, no dejas de pasar un rato agradable perdiéndote por Bereth, Belmont y sus inusuales sentomentalistas -seres con dones extraordinarios al servicio de la corona-. Eso sin contar, claro está, con el misterio del dragón. De los secundarios poco hay que decir, aunque haré mención especial sobre Aya y Sírgeric, que son mis favoritos -lo siento, pero a mí ese ladronzuelo me conquistó nada más aparecer-.
Duna no dejaba de mirar al príncipe a los ojos, y él no apartaba los suyos de Duna. Giraban trazando dibujos en la pista mientras los demás invitados se apartaban para dejarles todo el espacio. Ninguno se percató de ello. Simplemente bailaban, escuchaban la música y se perdían en la mirada del otro. No había nada más: Sólo ellos y la música. Los acordes y melodías existían para ellos y los dos lo sabían. Acompasados, al tiempo... A dúo.
3 comentarios:
Muchísimas gracias por la reseña y por la nota :)! Me alegro de que, en general, te haya gustado bastante ^^! Muchos de los fallos que mencionas, los corregí en buena medida en La Maldición de las Musas.
En caso de que leas el segundo libro, ya me dirás qué te pareció :)!
Un saludoooo,
Javier
No, no, gracias a ti por hacerme disfrutar como una enana con el libro. Y no te preocupes, que sé que saldaste las cuentas pendientes en Encantamiento de Luna porque estoy enganchadíiiiiiiiiiiiiiisima a La Maldición de las Musas ¡no puedo parar! Se nota el progreso ^^ y los personajes me gustan más, mucho más que en Encantamiento de Luna.
Sólo espero que salga pronto la tercera parte y no me dé un yuyu esperando.
Aiiiiish lo tengo en la pila de pendientes de lectura desde hace mil, y el pobre no para de hacerme ojitos, pero siempre se le acaban adelantando otros libros >_<. He de ponerme YA con él.
PD: A ver si nos vemos por la feria del libro!! <3.
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